Historia · Alicante
La Polvorilla no es un vermut más. Es una manera de entender la sobremesa mediterránea: sin prisa, con buena compañía y con algo que estalle en boca.

Elaborado con 100% uva Moscatel de Alejandría, una variedad que da al vermut esa columna vertebral cítrica que lo hace inconfundible. La maceración con hierbas y botánicos mediterráneos aporta equilibrio: nada grita, todo suma.
El nombre — La Polvorilla — es un guiño a esa chispa que enciende la conversación cuando aparece la primera botella en la mesa. La etiqueta lo dice todo: cítricos, hojas, uva y una explosión roja y amarilla que corona una silueta elegante.
La identidad visual lleva la firma de Saratebart, socia del proyecto y artista de collage cuyo trabajo se extiende también a vajillas y otras piezas. Suya es la etiqueta que hace que la botella explote antes de abrirla.
Pronto, además, habrá un vino tinto de la casa, del mismo territorio alicantino.

“La Polvorilla es el toque perfecto que invita a seguir.”